Dando puntadas

El material de referencia en traducción



material de referencia en traducción

Y el trabajo en equipo con el cliente

 

La oficina de Prèt-à-translate es pequeña. Nunca me reúno aquí con mis clientes, básicamente porque la mayoría son empresas extranjeras.

Ellos, en Alemania, Estados Unidos, Francia, Portugal o Reino Unido, en grandes oficinas con muchos puestos de trabajo, salas de reuniones y futbolín. Yo, en Torremolinos, en Málaga, con un ordenador, dos monitores y con mis perros saludándome desde su patio.

No obstante, siempre he dicho que la distancia no es impedimento para sentirte parte del equipo del cliente.

Me encanta cuando, entre el ajetreo de archivos y encargos de última hora, compartimos nuestros planes para el fin de semana, fotos de nuestras mascotas o curiosidades sobre nuestro idioma y cultura. Es como charlar con un compañero mientras preparas un té en la cocina de la oficina.

Sentirte parte del equipo del cliente hace que los problemas sean menos problemas y que todo el mundo esté más motivado para encontrar una solución.

Sin embargo, la relación con los clientes no es solo para el colegueo (que está muy bien), sino para asegurarnos del éxito de nuestro proyecto de traducción.

En traducción, la comunicación con el cliente y el material de referencia son esenciales para el éxito del proyecto. Esa comunicación está presente en todas las fases del proyecto, como la revisión, pero hoy me voy a centrar en el material de referencia.

Si eres una empresa que necesita servicios de traducción, este artículo te ayudará a facilitar el trabajo al traductor y mejorar la calidad del producto traducido.

¿Qué material de referencia puedes facilitar a tu traductor?

Me gusta distinguir entre dos tipos de materiales de referencia, el material lingüístico y el material de contexto.

El material lingüístico incluye glosarios, guías de estilo o traducciones anteriores. Si hay traducciones anteriores, siempre pregunto al cliente si se pueden usar o si hay que descartarlas porque no está contento con ellas.

Los glosarios también incluyen términos sin traducir o términos que el cliente siempre ha usado de una manera determinada. Aunque sean términos que no sean del todo correctos, hay que ser flexibles. Si el cliente ha usado ese término siempre y a su empresa se le conoce por esta terminología, no debemos caer en la arrogancia de corregir al cliente algo que no quiere (y no es necesario) corregir.

El material de referencia de contexto es toda la información adicional a la meramente lingüística: catálogos, vídeos con tutoriales, presentaciones del producto y, en archivos de software, información sobre qué es cada cadena. Por ejemplo, una función determinada, un menú desplegable, una variable que se cambiará por el nombre o la versión del producto, o el texto alternativo de una imagen en una página web. Queridos programadores: por favor, no ocultéis esa información cuando mandéis archivos de código para localizar 🙏.

También es material de contexto la información sobre el público objetivo, su cultura, su conocimiento de los productos y servicios del cliente o la finalidad de la traducción.

El contexto define el enfoque que se le va a dar a la traducción.

dale contexto a un traductor

No es lo mismo traducir un texto para una página web y cuya finalidad principal es informar o persuadir, que un texto que se va a publicar en las redes sociales y que está pensado para entretener, divertir o provocar una reacción, o un texto para un blog, que está destinado a informar. Además, lo que es divertido en una cultura puede no serlo en otra.

¿Cuándo necesitamos este material de referencia?

La respuesta es fácil: lo antes posible.

Lo mejor es tener el material de referencia antes de empezar a traducir, para poder estudiarlo y ver cómo va a afectar a la traducción. Esto es lo bonito en un mundo ideal, pero lamentablemente no siempre es así.

Además, puede ocurrir que un texto que a priori parece fácil se complique a medida que vamos traduciendo y necesitemos más referencias. Por ejemplo:

Muchos de estos aspectos se tratan en una guía de estilo, pero puede que la empresa no tenga este documento o que la guía de estilo estuviera basada en el idioma de origen y no tuviera en cuenta las consecuencias que tiene la localización de un producto a otro país y cultura.

Como ves, el trabajo en equipo es fundamental para el éxito de la traducción; tu relación con el traductor no está limitada a enviar y recibir archivos.

Espero que este artículo te haya servido para entender mejor qué necesitamos los traductores para hacer bien nuestro trabajo y cómo puedes ayudarnos. Como decía la campaña de abonados del Unicaja, ¡somos un equipo!

¡Hasta la próxima entrada!




Alicia González, traductora de español

Alicia González López

¡Hola! Me llamo Alicia y soy traductora especializada en localización de software, páginas web y marketing. Tras 15 años trabajando para otros, me he liado la manta a la cabeza y he fundado mi propia empresa, Prêt-à-translate. Igual que el mismo vestido no sienta bien a dos personas, la misma traducción no vale para todo. ¡Viva el contexto!

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